martes 6 de enero de 2009
miércoles 22 de octubre de 2008
FEMICIDIO EN ARGENTINA
Cada dos días y medio, una mujer muere en nuestro país como consecuencia de las agresiones de sus esposos y/o parejas, según un informe de Amnistía Internacional Argentina que da cuenta de los feminicidios. Sin embargo, desde el Estado, no hay políticas públicas destinadas combatir este flagelo.
Tampoco el número es certero, ya que no existen estadísticas oficiales sobre la realidad que atraviesan las mujeres que tienen esposos golpeadores. La cifra de crímenes contra las mujeres que realizó Amnistía Internacional está basada en un seguimiento de los medios de comunicación, es decir, a través de las noticias sobre muerte de mujeres a manos de sus maridos publicadas en los diarios escritos y online del país.
"Sólo con esos datos sabemos que una mujer muere cada 2,5 días a mano de su pareja o su ex pareja. Pero, por ejemplo, una mujer que está dos meses en un hospital y muere a causa de los golpes no sale en los diarios”, afirmó el director ejecutivo de Amnistía Internacional Argentina, Rafael Barca, al diario Los Andes de Mendoza. “Tampoco (salen en los diarios) las que se suicidan porque están hartas de los malos tratos. Se registran como un suicidio y no se indaga en las causas", agregó.
El organismo ha presentado al Gobierno un “Plan de Acción de 14 puntos contra la Violencia Doméstica”. No obstante, “no hemos recibido respuestas a nuestras comunicaciones por parte del Gobierno. En los últimos 10 años ha habido avances en esta lucha. Pero se necesita subir el problema de categoría, es necesario convertirlo en un problema de Estado. Hace falta un plan integral de lucha. Pero para que esto sirva, es imprescindible crear a la vez un plan de lucha por la igualdad de derechos", sostuvo Barca.
Junio de 2008
Fuente: Mujeres Sin fronteras
Tampoco el número es certero, ya que no existen estadísticas oficiales sobre la realidad que atraviesan las mujeres que tienen esposos golpeadores. La cifra de crímenes contra las mujeres que realizó Amnistía Internacional está basada en un seguimiento de los medios de comunicación, es decir, a través de las noticias sobre muerte de mujeres a manos de sus maridos publicadas en los diarios escritos y online del país.
"Sólo con esos datos sabemos que una mujer muere cada 2,5 días a mano de su pareja o su ex pareja. Pero, por ejemplo, una mujer que está dos meses en un hospital y muere a causa de los golpes no sale en los diarios”, afirmó el director ejecutivo de Amnistía Internacional Argentina, Rafael Barca, al diario Los Andes de Mendoza. “Tampoco (salen en los diarios) las que se suicidan porque están hartas de los malos tratos. Se registran como un suicidio y no se indaga en las causas", agregó.
El organismo ha presentado al Gobierno un “Plan de Acción de 14 puntos contra la Violencia Doméstica”. No obstante, “no hemos recibido respuestas a nuestras comunicaciones por parte del Gobierno. En los últimos 10 años ha habido avances en esta lucha. Pero se necesita subir el problema de categoría, es necesario convertirlo en un problema de Estado. Hace falta un plan integral de lucha. Pero para que esto sirva, es imprescindible crear a la vez un plan de lucha por la igualdad de derechos", sostuvo Barca.
Junio de 2008
Fuente: Mujeres Sin fronteras
sábado 11 de octubre de 2008
Pre-Jornada: 7 de noviembre
"Cronograma
Pre-Jornada: 7 de noviembre
* Actividades incluidas en la inscripción a la jornada (con cupo limitado)
* Para inscribirse, ponganse en contacto con nosotros via email: info@jornadaabuso.com o telefónicamente al: (54 11)4372-5798
13 a 14 horas
Hora de conversación
Dr. Norberto Garrote
Con inscripción previa, cupos limitados. No arancelado para los inscriptos a la Jornada
14.10 a 15.30
Documental Rompiendo el silencio
Coordinación: Jorge Garaventa María Beatriz Müller
Con inscripción previa, cupos limitados. No arancelado para los inscriptos a la Jornada
15.30 a 18
Foro de Discusión e Intercambio
Coordinación: Jorge Garaventa María Beatriz Müller
Con inscripción previa, cupos limitados. No arancelado para los inscriptos a la Jornada
*
En el transcurso de todo el día estará abierto el espacio de acreditaciones
Lugar:
Complejo Paseo La Plaza - Av. Corrientes 1639, Cap. Fed. Sala Cortazar B
* Para inscribirse, ponganse en contacto con nosotros via email: info@jornadaabuso.com o telefónicamente al: (54 11)4372-5798
Jornada: 8 de noviembre
HORARIO
8:00-9:00
Acreditaciones
9:00-10.30
Panel: "Actualizaciones en el abordaje del abuso infantil. Víctimas y abusadores"
María Inés Bringiotti-MaríaBeatriz Mýller - Alejandro Castro Santander - Zaida Gatti
10:30-11:00
Receso
11:00-12:00
Conferencia:"Verdades y mentiras en torno al mito del abusador abusado"
Eva Giberti
12:00-13:00
Receso
13:00-14:00
Conferencia: "Abuso sexual infantil, víctimas y agresores. ¿Es posible prevenir?"
Irene Intebi
14:00-14:15
Receso
14:15-15:45
Panel: "Abuso infantil. La mirada judicial sobre víctimas y abusadores".
Sandra Mingolo - Marcelo Giacoia - Liliana Pauluzzi
15:45-16:00
Receso
16:00-17:30
Panel: "Los medios y la comunicación del abuso infantil"
Jorge Garaventa -
Soledad Silveyra -
Linliana López Foresi-
Maria Falcó
17:30-18:00
Cierre y conclusiones
María Beatriz Müller
Lugar: Teatro Astral - Av. Corrientes 1639, Cap. Fed. Sala Cortazar B.
Pre-Jornada: 7 de noviembre
* Actividades incluidas en la inscripción a la jornada (con cupo limitado)
* Para inscribirse, ponganse en contacto con nosotros via email: info@jornadaabuso.com o telefónicamente al: (54 11)4372-5798
13 a 14 horas
Hora de conversación
Dr. Norberto Garrote
Con inscripción previa, cupos limitados. No arancelado para los inscriptos a la Jornada
14.10 a 15.30
Documental Rompiendo el silencio
Coordinación: Jorge Garaventa María Beatriz Müller
Con inscripción previa, cupos limitados. No arancelado para los inscriptos a la Jornada
15.30 a 18
Foro de Discusión e Intercambio
Coordinación: Jorge Garaventa María Beatriz Müller
Con inscripción previa, cupos limitados. No arancelado para los inscriptos a la Jornada
*
En el transcurso de todo el día estará abierto el espacio de acreditaciones
Lugar:
Complejo Paseo La Plaza - Av. Corrientes 1639, Cap. Fed. Sala Cortazar B
* Para inscribirse, ponganse en contacto con nosotros via email: info@jornadaabuso.com o telefónicamente al: (54 11)4372-5798
Jornada: 8 de noviembre
HORARIO
8:00-9:00
Acreditaciones
9:00-10.30
Panel: "Actualizaciones en el abordaje del abuso infantil. Víctimas y abusadores"
María Inés Bringiotti-MaríaBeatriz Mýller - Alejandro Castro Santander - Zaida Gatti
10:30-11:00
Receso
11:00-12:00
Conferencia:"Verdades y mentiras en torno al mito del abusador abusado"
Eva Giberti
12:00-13:00
Receso
13:00-14:00
Conferencia: "Abuso sexual infantil, víctimas y agresores. ¿Es posible prevenir?"
Irene Intebi
14:00-14:15
Receso
14:15-15:45
Panel: "Abuso infantil. La mirada judicial sobre víctimas y abusadores".
Sandra Mingolo - Marcelo Giacoia - Liliana Pauluzzi
15:45-16:00
Receso
16:00-17:30
Panel: "Los medios y la comunicación del abuso infantil"
Jorge Garaventa -
Soledad Silveyra -
Linliana López Foresi-
Maria Falcó
17:30-18:00
Cierre y conclusiones
María Beatriz Müller
Lugar: Teatro Astral - Av. Corrientes 1639, Cap. Fed. Sala Cortazar B.
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INVITACIONES- EVENTOS CONTRA LA VIOLENCIA
domingo 5 de octubre de 2008
Por la Aparición de Sofía

La siguiente información llegó a mi correo personal, una amiga me la pasó y yo la transmito aquí.
La desaparición de niños debe terminar. Sin dañar a nadie se suma a la Búsqueda. Por favor, hagan que esta información circule.
Todos queremos que Sofía regrese a su hogar.
Busqueda de Sofia Herrera - AYUDEMOS POR FAVOR
Esto no es una cadena, solamente es sumarnos en labúsqueda de Sofía Yasmina Herrera, de tres años y medio, quedesapareció el domingo 28 de septiembre en inmediaciones al campingJohn Goodall; ubicado a 60 kilómetros al norte de Río Grande (Tierradel Fuego). Por favor, al recibir este mail solo te pido que lo hagascircular, pensa que ese pequeño angelito podría ser tu hija, hermana,tu sobrina, tu nieta o simplemente una vecina.
Lo vimos en los noticieros. Es verdad. Una verdad que a ninguno nos gusta pero que solo los padres de esa niña pueden dimensionar el dolor de su desaparición. Cada minuto que pasa sin que Sofía sea devuelta a sus padres es una inmensidad para ellos. Por favor unamonos en su búsqueda, hagamos cada uno lo mejor que podemos desde el lugar que nos toca, por Sofía y por todos los niños que desaparecenen nuestro país.
Si la vieron o tienen algún dato para aportar comuniquensen a los tel:
02964 445023; 02964 445021 o 101
jueves 2 de octubre de 2008
Tercera Jornada: "Las complejas máscaras del abusador"
Estimadas/os:
Salud Activa tiene el agrado de invitarlos a la Tercera Jornada: "Las complejas máscaras del abusador", que tendrá lugar el día sábado 8 de noviembre de 2008 en el Teatro Astral.
Con estos espacios se busca la profundización en las teorías y metodologías de abordaje en los campos del abuso, la violencia y el maltrato.
En esta oportunidad, se hará foco en los modos en que el abusador se presenta y, desde allí, visibilizar aún más las problemáticas, articular las experiencias y enriquecer las miradas en un marco interdisciplinario.
Para ello, se trabajará en tres ejes fundamentales que serán:
- La mirada de las organizaciones y colectivos que abordan la problemática del abuso, el maltrato y la violencia
- La mirada de la justicia
- La mirada, frente a ello, de los medios de comunicación
El evento contará con Eva Giberti e Irene Intebi como conferencistas invitadas. Se ofrecerá un Taller prejornada a cargo de Irene Intebi, para mayor información ver www.jornadaabuso.com
Ponemos a vuestra disposición un programa de beneficios institucionales que pueden ser consultados en la página web (www.jornadaabuso.com) o vía telefónica a las oficinas de dePsicoterapias.com al 4372-5798 (Srta. Agostina)
Finalmente, resulta importante hacerles saber que el día previo (el 7 de noviembre) se desarrollará un Foro de Discusión e Intercambio en donde podrá inscribirse (sin cargo) un miembro de cada Organización participante (civiles, gubernamentales, ong, educativas, judiciales, etc.) para revisar políticas de intervención, intercambiar modelos y evaluar procesos y resultados.
Espero verlos pronto,
María Beatriz Müller
Presidenta Salud Activa
Salud Activa tiene el agrado de invitarlos a la Tercera Jornada: "Las complejas máscaras del abusador", que tendrá lugar el día sábado 8 de noviembre de 2008 en el Teatro Astral.
Con estos espacios se busca la profundización en las teorías y metodologías de abordaje en los campos del abuso, la violencia y el maltrato.
En esta oportunidad, se hará foco en los modos en que el abusador se presenta y, desde allí, visibilizar aún más las problemáticas, articular las experiencias y enriquecer las miradas en un marco interdisciplinario.
Para ello, se trabajará en tres ejes fundamentales que serán:
- La mirada de las organizaciones y colectivos que abordan la problemática del abuso, el maltrato y la violencia
- La mirada de la justicia
- La mirada, frente a ello, de los medios de comunicación
El evento contará con Eva Giberti e Irene Intebi como conferencistas invitadas. Se ofrecerá un Taller prejornada a cargo de Irene Intebi, para mayor información ver www.jornadaabuso.com
Ponemos a vuestra disposición un programa de beneficios institucionales que pueden ser consultados en la página web (www.jornadaabuso.com) o vía telefónica a las oficinas de dePsicoterapias.com al 4372-5798 (Srta. Agostina)
Finalmente, resulta importante hacerles saber que el día previo (el 7 de noviembre) se desarrollará un Foro de Discusión e Intercambio en donde podrá inscribirse (sin cargo) un miembro de cada Organización participante (civiles, gubernamentales, ong, educativas, judiciales, etc.) para revisar políticas de intervención, intercambiar modelos y evaluar procesos y resultados.
Espero verlos pronto,
María Beatriz Müller
Presidenta Salud Activa
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INVITACIONES- EVENTOS CONTRA LA VIOLENCIA
lunes 1 de septiembre de 2008
Acoso escolar
El acoso escolar (también conocido como hostigamiento escolar, matonaje escolar o, incluso, por su término inglés bullying) es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado. Estadísticamente, el tipo de violencia dominante es el emocional y se da mayoritariamente en el aula y patio de los centros escolares. Los protagonistas de los casos de acoso escolar suelen ser niños y niñas en proceso de entrada en la adolescencia (12-13 años), siendo ligeramente mayor el porcentaje de niñas en el perfil de víctimas.
El bullying, acción bastante común en las escuelas primarias y secundarias, es “un comportamiento prolongado de insulto verbal, rechazo social, intimidación psicológica o agresión física de uno o unos niños hacia otro que se convierte en víctima”, dice María Zysman, psicopedagoga del equipo Bullying Cero Argentina.
No todo acto agresivo entra en la categoría de bullying. Para que se cumplan se tienen que dar una serie de condiciones:
* Una víctima, casi siempre indefensa, que es objeto de ataques reiterados de parte de uno o varios compañeros.
* Desigualdad de poder, ya que siempre hay un “fuerte” que se impone a un “débil”.
* Repetición: el acto agresivo se reitera, sucede durante un tiempo largo y de forma reiterada.
El problema no reconoce niveles socioeconómicos, aunque sí cambia la modalidad de la agresión según esta segmentación. “En colegio de bajos recursos, la agresión es más directa y física, como golpes. En los de recursos más altos es más encubierta; por ejemplo, el caso de una chica a quien le trucaron una foto, que volvieron ofensiva, y la subieron a un blog para que los compañeros dejaran mensajes en Internet sobre ella”, explicó Flavia Sinigagliesi, médica pediatra, especialista en trastornos del desarrollo y miembro del equipo Bullying Cero Argentina.
Los especialistas coinciden en que la sociedad es hostigadora; hay familias que lo son y esto se advierte incluso en que los padres del chico hostigador no ven como algo malo que su hijo sea líder en una situación así y prefieren este rol a que su hijo sea el hostigado. El agresor suele ser carismático, creativo, seductor, y el agredido es retraído, con poca capacidad de comunicación.
“La sociedad adhiere más al hostigador que al hostigado. Nosotros nos reímos de cómo cargan a otro; es un modelo social. Sólo los adultos pueden parar el bullying “, sostuvo Sinigagliesi.
Causas
¿Por qué se produce el acoso escolar? ¿Cuáles son los motivos que llevan a uno o varios adolescentes a agredir reiteradamente a un compañero y “a tomarlo de punto”? ¿Cuáles son esas huellas que marcan al adolescente agresor? “En realidad, son personas que sufren”, dice la psicóloga social Liliana Bearzi. Muchas veces se trata de situaciones de violencia a nivel familiar que determinan que el adolescente, en este caso víctima en su casa, sienta la necesidad de “desquitarse”, de pasar de víctima a victimario. Entonces, se las toma con otro para mostrarse superior. El investigador José María Avilés Martínez explica que, algunas veces, un alumno que reiteradamente fracasa como estudiante puede sentir la urgencia de sobresalir en algo y elige la agresión a un indefenso como forma de mostrarse superior.
Por otro lado, a menudo la escuela no proporciona suficiente contención como para evitar estas situaciones o asumirlas y remediarlas cuando se producen.
Los medios de comunicación tienen también su responsabilidad en esto conflictos. El Plan Nacional contra la Discriminación explica que “la imagen de los jóvenes que van construyendo los medios en su conjunto es francamente discriminatoria de sus capacidades. Esta situación puede llevar a acciones de violencia entre los espectadores adolescentes, que imitan modelos donde los ‘mejores’ se imponen a los ‘inferiores’ por el solo hecho de su poder. No se toman en cuenta las capacidades de cada uno; sólo se trata del ejercicio del poder sobre las víctimas”.
¿Qué hacer para enfrentar estas situaciones de acoso en la escuela? ¿Qué hacer para evitarlas? La psicóloga Bearzi propone la creación de espacios de la escuela en los que se dé lugar a la palabra de cada integrante, espacios en los que no sólo se acepten las diferencias sino en las que también se respeten y crear condiciones tales que los chicos no tengan la necesidad de agredir a otros para “sentirse bien”.
Cómo saber si un alumno sufre Bullying
La mayoría de las veces los padres y profesores son los últimos en enterarse de lo que les ocurre a los chicos. La vergüenza o el miedo a las represalias son los principales motivos, Si descubre en sus alumnos, alguno de estos signos, actúe…, Esperar a que el asunto se arregle sólo, no sirve de nada, Señales de alarma:
Indicios. Como padres debemos estar atentos a:
· Cambios en el comportamiento del niño. Cambios de humor.
· Tristeza, llantos o irritabilidad.
· Pesadillas, cambios en el sueño y /o en el apetito.
· Dolores somáticos, dolores de cabeza, de estómago, vómitos.
· Pierde o se deterioran sus pertenencias escolares o personales, gafas, mochila, pantalones rotos, pérdida del estuche, etc. de forma frecuente.
· Aparece con golpes, hematomas o rasguños , dice que tiene frecuentes caídas o accidentes.
· no quiere salir, ni se relaciona con sus compañeros
· no acude a excursiones, visitas, etc, del colegio.
· Quiere ir acompañado a la entrada y salida
· Se niega o protesta para ir al colegio.
Indicios: como educadores atentos a:
· La relación de los alumnos y alumnas en los pasillos y en el patio. En el recreo. En el comedor .no olvidemos que los peores momentos se sufren cuando los profesores no están presentes.
· Las “pintadas” en las puertas de baños y paredes (Qué nombres aparecen habitualmente.
· La no participación habitual en salidas del grupo.
· Darle importancia a las risas o abucheos repetidos en clase contra determinados alumnos o alumnas
· El hecho de pirar en algunos alumnos puede indicar que no quieren acudir por miedo y que no se atreven a decirlo, Sobretodo cuando ese absentismo sea de un alumno que pira solo
· Estar atentos a aquellos alumnos que sean diferentes. Por su forma de ser o aspecto físico.
· Se queja de forma insistente de ser insultado. Agredido. Burlado…
· Si comenta que le roban sus cosas en el colegio o si cada día explica que pierde su material escolar. Les faltan materiales. Libros.. Con frecuencia
· Investigar los cambios inexplicables de estados de ánimo. Tristeza. Aislamiento personal…del alumno o alumna. La aparición de comportamientos no habituales. Cambios en su actitud: se muestra triste. Poco comunicativo. Lágrimas o depresión sin motivo aparente
· Escasas o nulas relaciones con los compañeros/compañeras.
· Evidencias físicas de violencia y de difícil explicación, moratones. Rasguños o cortaduras cuyo origen el niño no alcanza a explicar, ropa rasgada o estropeada. Objetos dañados o que no aparecen.
· Quejas somáticas constantes del alumno. Dolores de cabeza, de estómago o de otro tipo cuya causa no está clara;
· Accesos de rabia extraño
· Variaciones del rendimiento escolar. Con pérdida de concentración, Aumento del fracaso
· Quejas de los padres que dicen que no quiere ir al colegio.
Y para finalizar esta parte de información antes de pasar a la actuación desde los centros docentes no olvidemos estos consejos que pueden ayudar a los protagonistas de este drama, que no olvidemos que son las víctimas en primer lugar pero también los acosadores y espectadores que necesitarán ayuda urgente.
Algunos consejos prácticos que los chicos espectadores deben saber:
· ¿Sabías que si alguien que esté presenciando una agresividad dice «¡Basta ya!», en la mitad de los casos se termina la agresividad? Eso es difícil de hacer, pero es importante tratar. Estarse ahí parado y no hacer nada es aprobar la agresividad. Eso te iguala al agresor mismo.
· Decirle al agresor que pare, Por ejemplo: «¡para, ya está bien!». «¡Eso no es gracioso!». «¿Te gustaría que alguien te hiciera lo mismo?» Haz que el agresor sepa que lo que está haciendo es estúpido y malo.
· Si sientes que no puedes decir nada, vete del sitio y díselo al adulto más cercano, Haz que vaya a ayudar, ¡Eso no es acusar!
· Si ves a alguien que sufre una y otra vez las agresiones de otros, sea esa persona tu amigo, hermano o compañera de clase, puedes hacer mucho para terminar esa situación.
· Si el colegio tiene un programa de informe de agresiones, como una línea de teléfono especial o un «buzón de agresores», o un enmail, úsalo.
· Haz que la víctima so lo cuente a sus padres o a un maestro. Ofrécele que vas con ella si eso le ayuda.
· Si el acosado no quiere hablar con nadie, ofrécele hablar con alguien en su nombre.
· Involucra tanta gente como puedas, incluso a otros amigos o compañeros de clase, a padres, maestros, orientador o director. no uses violencia contra los agresores ni trates de vengarte por tu cuenta. Es posible que por hablar o ayudar a alguien, hayas hecho que el agresor quiera irse contra ti.
Algunos consejos de urgencia para las víctimas
* Ignora al agresor, como si no lo oyeras, ni siquiera lo mires.
* no llores, ni te enfades, ni muestres que te afecta, Eso es lo que el agresor pretende, no le des esa satisfacción. Aun si te sientes verdaderamente mal, no dejes que se te note. Más tarde podrás hablar o escribir sobre tus reacciones.
* Responde al agresor con tranquilidad y firmeza. Di, por ejemplo: «¡no!» «Eso es lo que tu piensas.»
* Si puedes, trata de ironizar o tratar con humor lo que te diga. Por ejemplo. «¡Qué pantalones más ridículos!» y tú dices «¡Gracias! Me alegra que te hayas dado cuenta.»
* Aléjate o corre si es necesario si crees que puede haber peligro. Aléjate de la situación. Vete a un sitio donde haya un adulto.
* Si eres una víctima permanente de los agresores, «lo más importante» que tienes que hacer es: hablar con un adulto.
* Comienza con tus padres. Eso no es «acusar». Es pedir ayuda a las personas que te quieren cuando de verdad las necesitas. Haz que tus padres lo hablen con alguien del colegio, no con los padres del agresor
* Si sientes que no les puedes contar a tus padres o que tus padres no te apoyan de la manera que necesitas, habla con otro adulto en quien confíes: un maestro, el director, el orientador. Si no quieres hablar de ello con nadie a solas, lleva un amigo, hermano. Te ayudará mucho llevar a alguien que haya visto cuando te agreden.
* Haz que al adulto le quede claro que esa situación te afecta profundamente. Especialmente si eres víctima de «agresiones verbales», porque muchos adultos no consideran graves las agresiones verbales. La realidad es que esta clase de agresiones es la que más puede hacer daño.
* Si sientes que no puedes decirle a nadie, trata de escribir una carta contando lo que te sucede. Dásela a un adulto en quien confíes y guarda una copia para ti.
Y siempre recuerda:
* Tu no tienes la culpa de ser agredido.
* Tu no tienes que hacer frente a esta situación sólo
* Recuerda que no eres el del problema. Es el agresor el que tiene el problema.
* Trata a los demás como quieras que te traten a ti. Ayuda al que lo necesite, y cuando tú necesites ayuda, alguien te ayudará.
Es por ello fundamental que entre todos tratemos de hacer prevención, manejando toda la información que podamos y sobretodo transmitiendo esa información tanto en la familia como en el centro escolar. no debemos olvidar que el “acosador de hoy puede ser el maltratador de mañana” y que nuestra obligación como padres, profesores y profesionales es evitar que la violencia germine en nuestros niños.
Isabel Méndez Benavente
CLÍNICA DE PSICOLOGÍA
Factores de riesgo
El agresor: características psicológicas y entorno familiar
Aunque el acosador escolar no tiene por qué padecer ninguna enfermedad mental o trastorno de la personalidad grave, presenta normalmente algún tipo de psicopatología. Fundamentalmente, presenta ausencia de empatía y algún tipo de distorsión cognitiva.
La carencia de empatía explica su incapacidad para ponerse en el lugar del acosado y ser insensible al sufrimiento de este.
La presencia de distorsiones cognitivas tienen que ver con el hecho de que su interpretación de la realidad suele eludir la evidencia de los hechos y suele comportar una delegación de responsabilidades en otras personas. Así, normalmente responsabiliza de su acción acosadora a la víctima, que le habría molestado o desafiado previamente, con lo que no refleja ningún tipo de remordimiento respecto de su conducta (los datos indican que, aproximadamente, un 70% de los acosadores responden a este perfil).
La psicología actual, por otra parte, identifica en los acosadores escolares la existencia probable de una educación familiar permisiva que les puede haber llevado a no interiorizar suficientemente bien el principio de realidad: los derechos de uno deben armonizarse con los de los demás. La consecuencia es la dificultad para ponerse en el lugar del otro por una carencia de altruismo vinculada a un ego que crece a costa de los demás, meros instrumentos a su servicio, y que tiene un umbral de frustración muy bajo. Algunos autores denominan a este tipo de niño como niño tirano.
Se estima que la intervención simultánea sobre factores individuales, familiares y socioculturales, es la única vía posible de prevención del acoso escolar. La prevención se puede realizar en distintos niveles.
Una prevención primaria sería responsabilidad de los padres (apuesta por una educación democrática y no autoritaria), de la sociedad en conjunto y de los medios de comunicación (en forma de autorregulación respecto de determinados contenidos).
Una prevención secundaria sería las medidas concretas sobre la población de riesgo, esto es, los adolescentes (fundamentalmente, promover un cambio de mentalidad respecto a la necesidad de denuncia de los casos de acoso escolar aunque no sean víctimas de ellos), y sobre la población directamente vinculada a esta, el profesorado (en forma de formación en habilidades adecuadas para la prevención y resolución de conflictos escolares).
Por último, una prevención terciaria serían las medidas de ayuda a los protagonistas de los casos de acoso escolar.
Fuentes y lecturas ampliatorias:
Maltrato entre pares
pagina 12
la nacion
educared
wikipedia
psicopedagogía.com
El bullying, acción bastante común en las escuelas primarias y secundarias, es “un comportamiento prolongado de insulto verbal, rechazo social, intimidación psicológica o agresión física de uno o unos niños hacia otro que se convierte en víctima”, dice María Zysman, psicopedagoga del equipo Bullying Cero Argentina.
No todo acto agresivo entra en la categoría de bullying. Para que se cumplan se tienen que dar una serie de condiciones:
* Una víctima, casi siempre indefensa, que es objeto de ataques reiterados de parte de uno o varios compañeros.
* Desigualdad de poder, ya que siempre hay un “fuerte” que se impone a un “débil”.
* Repetición: el acto agresivo se reitera, sucede durante un tiempo largo y de forma reiterada.
El problema no reconoce niveles socioeconómicos, aunque sí cambia la modalidad de la agresión según esta segmentación. “En colegio de bajos recursos, la agresión es más directa y física, como golpes. En los de recursos más altos es más encubierta; por ejemplo, el caso de una chica a quien le trucaron una foto, que volvieron ofensiva, y la subieron a un blog para que los compañeros dejaran mensajes en Internet sobre ella”, explicó Flavia Sinigagliesi, médica pediatra, especialista en trastornos del desarrollo y miembro del equipo Bullying Cero Argentina.
Los especialistas coinciden en que la sociedad es hostigadora; hay familias que lo son y esto se advierte incluso en que los padres del chico hostigador no ven como algo malo que su hijo sea líder en una situación así y prefieren este rol a que su hijo sea el hostigado. El agresor suele ser carismático, creativo, seductor, y el agredido es retraído, con poca capacidad de comunicación.
“La sociedad adhiere más al hostigador que al hostigado. Nosotros nos reímos de cómo cargan a otro; es un modelo social. Sólo los adultos pueden parar el bullying “, sostuvo Sinigagliesi.
Causas
¿Por qué se produce el acoso escolar? ¿Cuáles son los motivos que llevan a uno o varios adolescentes a agredir reiteradamente a un compañero y “a tomarlo de punto”? ¿Cuáles son esas huellas que marcan al adolescente agresor? “En realidad, son personas que sufren”, dice la psicóloga social Liliana Bearzi. Muchas veces se trata de situaciones de violencia a nivel familiar que determinan que el adolescente, en este caso víctima en su casa, sienta la necesidad de “desquitarse”, de pasar de víctima a victimario. Entonces, se las toma con otro para mostrarse superior. El investigador José María Avilés Martínez explica que, algunas veces, un alumno que reiteradamente fracasa como estudiante puede sentir la urgencia de sobresalir en algo y elige la agresión a un indefenso como forma de mostrarse superior.
Por otro lado, a menudo la escuela no proporciona suficiente contención como para evitar estas situaciones o asumirlas y remediarlas cuando se producen.
Los medios de comunicación tienen también su responsabilidad en esto conflictos. El Plan Nacional contra la Discriminación explica que “la imagen de los jóvenes que van construyendo los medios en su conjunto es francamente discriminatoria de sus capacidades. Esta situación puede llevar a acciones de violencia entre los espectadores adolescentes, que imitan modelos donde los ‘mejores’ se imponen a los ‘inferiores’ por el solo hecho de su poder. No se toman en cuenta las capacidades de cada uno; sólo se trata del ejercicio del poder sobre las víctimas”.
¿Qué hacer para enfrentar estas situaciones de acoso en la escuela? ¿Qué hacer para evitarlas? La psicóloga Bearzi propone la creación de espacios de la escuela en los que se dé lugar a la palabra de cada integrante, espacios en los que no sólo se acepten las diferencias sino en las que también se respeten y crear condiciones tales que los chicos no tengan la necesidad de agredir a otros para “sentirse bien”.
Cómo saber si un alumno sufre Bullying
La mayoría de las veces los padres y profesores son los últimos en enterarse de lo que les ocurre a los chicos. La vergüenza o el miedo a las represalias son los principales motivos, Si descubre en sus alumnos, alguno de estos signos, actúe…, Esperar a que el asunto se arregle sólo, no sirve de nada, Señales de alarma:
Indicios. Como padres debemos estar atentos a:
· Cambios en el comportamiento del niño. Cambios de humor.
· Tristeza, llantos o irritabilidad.
· Pesadillas, cambios en el sueño y /o en el apetito.
· Dolores somáticos, dolores de cabeza, de estómago, vómitos.
· Pierde o se deterioran sus pertenencias escolares o personales, gafas, mochila, pantalones rotos, pérdida del estuche, etc. de forma frecuente.
· Aparece con golpes, hematomas o rasguños , dice que tiene frecuentes caídas o accidentes.
· no quiere salir, ni se relaciona con sus compañeros
· no acude a excursiones, visitas, etc, del colegio.
· Quiere ir acompañado a la entrada y salida
· Se niega o protesta para ir al colegio.
Indicios: como educadores atentos a:
· La relación de los alumnos y alumnas en los pasillos y en el patio. En el recreo. En el comedor .no olvidemos que los peores momentos se sufren cuando los profesores no están presentes.
· Las “pintadas” en las puertas de baños y paredes (Qué nombres aparecen habitualmente.
· La no participación habitual en salidas del grupo.
· Darle importancia a las risas o abucheos repetidos en clase contra determinados alumnos o alumnas
· El hecho de pirar en algunos alumnos puede indicar que no quieren acudir por miedo y que no se atreven a decirlo, Sobretodo cuando ese absentismo sea de un alumno que pira solo
· Estar atentos a aquellos alumnos que sean diferentes. Por su forma de ser o aspecto físico.
· Se queja de forma insistente de ser insultado. Agredido. Burlado…
· Si comenta que le roban sus cosas en el colegio o si cada día explica que pierde su material escolar. Les faltan materiales. Libros.. Con frecuencia
· Investigar los cambios inexplicables de estados de ánimo. Tristeza. Aislamiento personal…del alumno o alumna. La aparición de comportamientos no habituales. Cambios en su actitud: se muestra triste. Poco comunicativo. Lágrimas o depresión sin motivo aparente
· Escasas o nulas relaciones con los compañeros/compañeras.
· Evidencias físicas de violencia y de difícil explicación, moratones. Rasguños o cortaduras cuyo origen el niño no alcanza a explicar, ropa rasgada o estropeada. Objetos dañados o que no aparecen.
· Quejas somáticas constantes del alumno. Dolores de cabeza, de estómago o de otro tipo cuya causa no está clara;
· Accesos de rabia extraño
· Variaciones del rendimiento escolar. Con pérdida de concentración, Aumento del fracaso
· Quejas de los padres que dicen que no quiere ir al colegio.
Y para finalizar esta parte de información antes de pasar a la actuación desde los centros docentes no olvidemos estos consejos que pueden ayudar a los protagonistas de este drama, que no olvidemos que son las víctimas en primer lugar pero también los acosadores y espectadores que necesitarán ayuda urgente.
Algunos consejos prácticos que los chicos espectadores deben saber:
· ¿Sabías que si alguien que esté presenciando una agresividad dice «¡Basta ya!», en la mitad de los casos se termina la agresividad? Eso es difícil de hacer, pero es importante tratar. Estarse ahí parado y no hacer nada es aprobar la agresividad. Eso te iguala al agresor mismo.
· Decirle al agresor que pare, Por ejemplo: «¡para, ya está bien!». «¡Eso no es gracioso!». «¿Te gustaría que alguien te hiciera lo mismo?» Haz que el agresor sepa que lo que está haciendo es estúpido y malo.
· Si sientes que no puedes decir nada, vete del sitio y díselo al adulto más cercano, Haz que vaya a ayudar, ¡Eso no es acusar!
· Si ves a alguien que sufre una y otra vez las agresiones de otros, sea esa persona tu amigo, hermano o compañera de clase, puedes hacer mucho para terminar esa situación.
· Si el colegio tiene un programa de informe de agresiones, como una línea de teléfono especial o un «buzón de agresores», o un enmail, úsalo.
· Haz que la víctima so lo cuente a sus padres o a un maestro. Ofrécele que vas con ella si eso le ayuda.
· Si el acosado no quiere hablar con nadie, ofrécele hablar con alguien en su nombre.
· Involucra tanta gente como puedas, incluso a otros amigos o compañeros de clase, a padres, maestros, orientador o director. no uses violencia contra los agresores ni trates de vengarte por tu cuenta. Es posible que por hablar o ayudar a alguien, hayas hecho que el agresor quiera irse contra ti.
Algunos consejos de urgencia para las víctimas
* Ignora al agresor, como si no lo oyeras, ni siquiera lo mires.
* no llores, ni te enfades, ni muestres que te afecta, Eso es lo que el agresor pretende, no le des esa satisfacción. Aun si te sientes verdaderamente mal, no dejes que se te note. Más tarde podrás hablar o escribir sobre tus reacciones.
* Responde al agresor con tranquilidad y firmeza. Di, por ejemplo: «¡no!» «Eso es lo que tu piensas.»
* Si puedes, trata de ironizar o tratar con humor lo que te diga. Por ejemplo. «¡Qué pantalones más ridículos!» y tú dices «¡Gracias! Me alegra que te hayas dado cuenta.»
* Aléjate o corre si es necesario si crees que puede haber peligro. Aléjate de la situación. Vete a un sitio donde haya un adulto.
* Si eres una víctima permanente de los agresores, «lo más importante» que tienes que hacer es: hablar con un adulto.
* Comienza con tus padres. Eso no es «acusar». Es pedir ayuda a las personas que te quieren cuando de verdad las necesitas. Haz que tus padres lo hablen con alguien del colegio, no con los padres del agresor
* Si sientes que no les puedes contar a tus padres o que tus padres no te apoyan de la manera que necesitas, habla con otro adulto en quien confíes: un maestro, el director, el orientador. Si no quieres hablar de ello con nadie a solas, lleva un amigo, hermano. Te ayudará mucho llevar a alguien que haya visto cuando te agreden.
* Haz que al adulto le quede claro que esa situación te afecta profundamente. Especialmente si eres víctima de «agresiones verbales», porque muchos adultos no consideran graves las agresiones verbales. La realidad es que esta clase de agresiones es la que más puede hacer daño.
* Si sientes que no puedes decirle a nadie, trata de escribir una carta contando lo que te sucede. Dásela a un adulto en quien confíes y guarda una copia para ti.
Y siempre recuerda:
* Tu no tienes la culpa de ser agredido.
* Tu no tienes que hacer frente a esta situación sólo
* Recuerda que no eres el del problema. Es el agresor el que tiene el problema.
* Trata a los demás como quieras que te traten a ti. Ayuda al que lo necesite, y cuando tú necesites ayuda, alguien te ayudará.
Es por ello fundamental que entre todos tratemos de hacer prevención, manejando toda la información que podamos y sobretodo transmitiendo esa información tanto en la familia como en el centro escolar. no debemos olvidar que el “acosador de hoy puede ser el maltratador de mañana” y que nuestra obligación como padres, profesores y profesionales es evitar que la violencia germine en nuestros niños.
Isabel Méndez Benavente
CLÍNICA DE PSICOLOGÍA
Factores de riesgo
El agresor: características psicológicas y entorno familiar
Aunque el acosador escolar no tiene por qué padecer ninguna enfermedad mental o trastorno de la personalidad grave, presenta normalmente algún tipo de psicopatología. Fundamentalmente, presenta ausencia de empatía y algún tipo de distorsión cognitiva.
La carencia de empatía explica su incapacidad para ponerse en el lugar del acosado y ser insensible al sufrimiento de este.
La presencia de distorsiones cognitivas tienen que ver con el hecho de que su interpretación de la realidad suele eludir la evidencia de los hechos y suele comportar una delegación de responsabilidades en otras personas. Así, normalmente responsabiliza de su acción acosadora a la víctima, que le habría molestado o desafiado previamente, con lo que no refleja ningún tipo de remordimiento respecto de su conducta (los datos indican que, aproximadamente, un 70% de los acosadores responden a este perfil).
La psicología actual, por otra parte, identifica en los acosadores escolares la existencia probable de una educación familiar permisiva que les puede haber llevado a no interiorizar suficientemente bien el principio de realidad: los derechos de uno deben armonizarse con los de los demás. La consecuencia es la dificultad para ponerse en el lugar del otro por una carencia de altruismo vinculada a un ego que crece a costa de los demás, meros instrumentos a su servicio, y que tiene un umbral de frustración muy bajo. Algunos autores denominan a este tipo de niño como niño tirano.
Se estima que la intervención simultánea sobre factores individuales, familiares y socioculturales, es la única vía posible de prevención del acoso escolar. La prevención se puede realizar en distintos niveles.
Una prevención primaria sería responsabilidad de los padres (apuesta por una educación democrática y no autoritaria), de la sociedad en conjunto y de los medios de comunicación (en forma de autorregulación respecto de determinados contenidos).
Una prevención secundaria sería las medidas concretas sobre la población de riesgo, esto es, los adolescentes (fundamentalmente, promover un cambio de mentalidad respecto a la necesidad de denuncia de los casos de acoso escolar aunque no sean víctimas de ellos), y sobre la población directamente vinculada a esta, el profesorado (en forma de formación en habilidades adecuadas para la prevención y resolución de conflictos escolares).
Por último, una prevención terciaria serían las medidas de ayuda a los protagonistas de los casos de acoso escolar.
Fuentes y lecturas ampliatorias:
Maltrato entre pares
pagina 12
la nacion
educared
wikipedia
psicopedagogía.com
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acciones preventivas,
apoyo a la víctima,
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Violencia
domingo 31 de agosto de 2008
Una medida que debería imitarse en muchos países
Colombia. Endurecen penas para agresores
Ángela Castellanos
La bancada de parlamentarias logró que el Congreso colombiano aprobara una ley para aumentar las penas a quienes ejerzan violencia contra las mujeres. Esta es una medida que ayuda a sacar el ámbito privado un flagelo cada vez más extendido en país sacudido por la violencia generalizada.
El pasado 10 de junio, luego de ser aprobada por la plenaria de la Cámara de Representantes del parlamento colombiano, pasó a sanción presidencial la legislación que previene, erradica y sanciona toda forma de violencia contra las mujeres, y reforma los códigos Penal, de Procedimiento Penal y la Ley 294 de 1996, referente a la prevención y sanción de la violencia intrafamiliar.
"Logramos pasar el proyecto de ley que aumenta las penas de cinco hasta a 40 años, según el tipo de agresión. Ahora sólo resta la sanción presidencial para que entre en vigencia, es decir en un plazo breve", afirmó Sandra Ceballos, representante de la Cámara y quien, junto con las 27 mujeres parlamentarias que integran la bancada femenina en el Congreso, presentó e impulsó este proyecto.
La violencia contra la población femenina en Colombia, además de estar inscrita en un contexto de violencia generalizada en el país, se da en el marco de las relaciones de subordinación y poder que se establecen entre varones y mujeres.
A pesar de que el Estado colombiano ha reconocido que las agresiones contra las mujeres constituyen una violación a los derechos humanos, y a que existe desde 1996 una ley que sanciona la violencia al interior de la familia, ésta continúa siendo asumida como un asunto privado, en el que sólo se debe intervenir cuando la situación es de extrema gravedad.
Por ello, el endurecimiento de las penas para los agresores es una medida que contribuye a sacar el tema del ámbito privado, y que representa un delito merecedor de condenas importantes.
El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses señaló que, entre 1996 y 2000, el aumento de casos de lesiones por violencia intrafamiliar ha sido importante, pasando de 51.451 en 1996 a 68.585 en el 2000, es decir 17.134 casos más.
La tasa ha presentado un incremento estadísticamente significativo de 130 personas lesionadas por 100.000 habitantes en 1996, a 162 víctimas por 100.000 habitantes en el 2000.
En Colombia, como en muchos otros países del mundo, una enorme proporción de los agresores de mujeres son sus actuales y/o anteriores parejas. Así lo demuestra el mismo informe de Medicina Legal, que da cuenta que la distribución, según tipo de maltrato, se comportó de forma similar que en años anteriores.
El mayor porcentaje correspondió a casos de violencia conyugal y de pareja (63 %), seguido por violencia entre otros familiares (21 %), y maltrato a menores de edad (16 %).
Respecto de la edad, se determinó que el grupo más afectado fue el de mujeres entre los 25 y 34 años (43 % de las agredidas por su pareja), seguido por el grupo de 15 a 24 años (29%). En este sentido, la tasa perteneciente al sexo femenino es nueve veces más alta que la del masculino.
La ley aprobada por el Congreso establece medidas de protección que pueden ser dictadas por autoridades judiciales, como la de ordenar que el agresor se abstenga de entrar al lugar donde reside o trabaja la agredida, a fin de cuidar la integridad de las colombianas y de sus hijos e hijas.
Además del Comisario de Familia (encargado de las entidades que dirimen disputas intrafamiliares), Juez de Familia ó al Juez Civil del Circuito, también podrá solicitar la mediación del Juez de Paz y el Conciliador en Equidad, para obtener que cese la violencia, el maltrato o la agresión. El agresor será citado inmediatamente a una audiencia de conciliación.
La normativa también es clara en definir la familia para efectos de su aplicación. De acuerdo con el proyecto, integran la familia los cónyuges o compañeros permanentes, el padre y la madre de familia, aunque no convivan en un mismo hogar, los ascendientes o descendientes de los anteriores y los hijos adoptivos, así como todas las demás personas que de manera permanente se hallan integrado a la unidad doméstica.
Organizaciones de mujeres han expresado su beneplácito, pero también se han pronunciado para que el gobierno aumente su capacidad para velar por el cumplimiento de las normas que sancionan la violencia contra las mujeres, es decir para que cualifique a los funcionarios de las Comisarías de Familia, dote a éstas con los recursos financieros necesarios, y supervise sistemáticamente su labor.
Editado por Mujeres Hoy
Fuentes: Colombia. Endurecen penas para responsables de violencia contra las mujeres. SEMLac, junio, 2008.
Ángela Castellanos
La bancada de parlamentarias logró que el Congreso colombiano aprobara una ley para aumentar las penas a quienes ejerzan violencia contra las mujeres. Esta es una medida que ayuda a sacar el ámbito privado un flagelo cada vez más extendido en país sacudido por la violencia generalizada.
El pasado 10 de junio, luego de ser aprobada por la plenaria de la Cámara de Representantes del parlamento colombiano, pasó a sanción presidencial la legislación que previene, erradica y sanciona toda forma de violencia contra las mujeres, y reforma los códigos Penal, de Procedimiento Penal y la Ley 294 de 1996, referente a la prevención y sanción de la violencia intrafamiliar.
"Logramos pasar el proyecto de ley que aumenta las penas de cinco hasta a 40 años, según el tipo de agresión. Ahora sólo resta la sanción presidencial para que entre en vigencia, es decir en un plazo breve", afirmó Sandra Ceballos, representante de la Cámara y quien, junto con las 27 mujeres parlamentarias que integran la bancada femenina en el Congreso, presentó e impulsó este proyecto.
La violencia contra la población femenina en Colombia, además de estar inscrita en un contexto de violencia generalizada en el país, se da en el marco de las relaciones de subordinación y poder que se establecen entre varones y mujeres.
A pesar de que el Estado colombiano ha reconocido que las agresiones contra las mujeres constituyen una violación a los derechos humanos, y a que existe desde 1996 una ley que sanciona la violencia al interior de la familia, ésta continúa siendo asumida como un asunto privado, en el que sólo se debe intervenir cuando la situación es de extrema gravedad.
Por ello, el endurecimiento de las penas para los agresores es una medida que contribuye a sacar el tema del ámbito privado, y que representa un delito merecedor de condenas importantes.
El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses señaló que, entre 1996 y 2000, el aumento de casos de lesiones por violencia intrafamiliar ha sido importante, pasando de 51.451 en 1996 a 68.585 en el 2000, es decir 17.134 casos más.
La tasa ha presentado un incremento estadísticamente significativo de 130 personas lesionadas por 100.000 habitantes en 1996, a 162 víctimas por 100.000 habitantes en el 2000.
En Colombia, como en muchos otros países del mundo, una enorme proporción de los agresores de mujeres son sus actuales y/o anteriores parejas. Así lo demuestra el mismo informe de Medicina Legal, que da cuenta que la distribución, según tipo de maltrato, se comportó de forma similar que en años anteriores.
El mayor porcentaje correspondió a casos de violencia conyugal y de pareja (63 %), seguido por violencia entre otros familiares (21 %), y maltrato a menores de edad (16 %).
Respecto de la edad, se determinó que el grupo más afectado fue el de mujeres entre los 25 y 34 años (43 % de las agredidas por su pareja), seguido por el grupo de 15 a 24 años (29%). En este sentido, la tasa perteneciente al sexo femenino es nueve veces más alta que la del masculino.
La ley aprobada por el Congreso establece medidas de protección que pueden ser dictadas por autoridades judiciales, como la de ordenar que el agresor se abstenga de entrar al lugar donde reside o trabaja la agredida, a fin de cuidar la integridad de las colombianas y de sus hijos e hijas.
Además del Comisario de Familia (encargado de las entidades que dirimen disputas intrafamiliares), Juez de Familia ó al Juez Civil del Circuito, también podrá solicitar la mediación del Juez de Paz y el Conciliador en Equidad, para obtener que cese la violencia, el maltrato o la agresión. El agresor será citado inmediatamente a una audiencia de conciliación.
La normativa también es clara en definir la familia para efectos de su aplicación. De acuerdo con el proyecto, integran la familia los cónyuges o compañeros permanentes, el padre y la madre de familia, aunque no convivan en un mismo hogar, los ascendientes o descendientes de los anteriores y los hijos adoptivos, así como todas las demás personas que de manera permanente se hallan integrado a la unidad doméstica.
Organizaciones de mujeres han expresado su beneplácito, pero también se han pronunciado para que el gobierno aumente su capacidad para velar por el cumplimiento de las normas que sancionan la violencia contra las mujeres, es decir para que cualifique a los funcionarios de las Comisarías de Familia, dote a éstas con los recursos financieros necesarios, y supervise sistemáticamente su labor.
Editado por Mujeres Hoy
Fuentes: Colombia. Endurecen penas para responsables de violencia contra las mujeres. SEMLac, junio, 2008.
jueves 28 de agosto de 2008
ROLES APRENDIDOS
Cuando la historia se repite
¿QUÉ PASA CON LOS 'HIJOS DE LA VIOLENCIA DOMÉSTICA'? Cuando papá maltrata a mamá —o viceversa—, los hijos se ven atrapados en un infierno. Y en muchos casos, la violencia se 'transmite'. Pasan los años, y ese niño a veces llega a convertirse en un adulto maltratador; a veces, en un adulto maltratado. La historia se repite.
Hoy se sabe que muchos maltratadores fueron víctimas o testigos de malos tratos en su infancia —hace sólo unos días fue detenido por agredir presuntamente a su pareja el hijo de Ana Orantes, la mujer que en 1997 fue quemada viva por su ex marido, y cuyo caso sensibilizó al Gobierno para reformar el Código Penal en materia de violencia doméstica—. No hay estadísticas oficiales al respecto, pero los psicólogos descubren en sus consultas que muchos de los hombres y mujeres que ejercen la violencia —física o psíquica— sobre sus parejas repiten roles aprendidos. Concretamente, uno de cada tres es el dato que ha extraído Enrique Echeburúa, catedrático de Psicología Clínica de la Universidad del País Vasco, de su experiencia en terapias con unos 150 maltratadores. Y el problema afecta también a las víctimas: de las más de 3.000 mujeres maltratadas que ha atendido el equipo de Echeburúa desde 1995, una de cada seis sufrió o presenció situaciones de violencia doméstica en su niñez.
«Un hogar en el que hay maltrato no es el entorno afectuoso que se necesita para la salud mental de un niño», cuenta Jorge Castelló, psicólogo y experto en dependencia emocional. «La agresividad y el miedo vividos en la infancia pasan factura y quedan fuertemente arraigados en su personalidad». El ambiente familiar que rodea a un niño que crece entre la violencia del agresor y el sufrimiento y la baja autoestima del agredido puede provocar lo que los psicólogos llaman «desvinculación afectiva»: se pierden sentimientos positivos hacia los demás y el individuo se centra en sí mismo. «Los lazos emocionales que todo ser humano tiende por naturaleza a desplegar no se consolidan y se retraen, conformándose sujetos con pobre empatía, nula capacidad de compasión, alto grado de agresividad, resentimiento acumulado…», explica Castelló.
«El aprendizaje social no sólo depende de lo que lo ocurre a uno mismo; también se produce por una observación de los demás», añade Castelló. Y una de las cosas que se aprende, según destaca Echeburúa, es que «con la violencia se obtiene un claro 'beneficio': el agresor termina saliéndose con la suya». En la edad adulta, el recurso a la violencia denota la incapacidad de resolver un problema por otras vías.
Una familia en la que existe maltrato es una familia de riesgo. Y los niños son los más vulnerables. Psicólogos, pediatras y asistentes sociales coinciden en destacar que no existen programas específicos para el «seguimiento» de estos niños. Sí existen programas para atender a menores que sufren directamente maltrato físico o abuso sexual. Pero «el trabajo con niños 'testigos' se realiza dentro del trabajo que se realiza con la madre, a quien se la orienta sobre cómo relacionarse con sus hijos o educarles. «Se echan en falta intervenciones específicas de índole terapéutica», señala Raquel Benedito, psicóloga especializada en menores, «ya que el trabajo que se suele llevar a cabo en dichos programas es más bien lúdico y educativo (talleres, actividades extra escolares, etc.)». Además, tampoco es fácil detectar muchos de los casos, ya que muchas mujeres no denuncian ni si quiera su propio maltrato. «E incluso cuando el caso se detecta, no se puede criminalizar a un niño por una experiencia vivida en la infancia», afirma Echeburúa.
Sin embargo, sí se puede estar atento a determinados signos de alerta: cuando el niño tiene antecedentes de conductas violentas; cuando en el colegio se muestra agresivo o terriblemente inhibido; cuando en la adolescencia hay un consumo abusivo de alcohol o drogas; cuando hay impulsividad, negativismo, rebeldía, respuestas emocionales exageradas, retraso en el desarrollo, fracaso escolar… Pediatras, médicos de atención primaria e incluso profesores —el colegio es el lugar donde los niños pasan más tiempo— serían piezas clave a la hora de detectar y hacer un seguimiento de esos casos y poder determinar si es necesaria o no la intervención de un psicólogo con carácter preventivo.
SONIA APARICIO
Fuente: Violencia Doméstica
¿QUÉ PASA CON LOS 'HIJOS DE LA VIOLENCIA DOMÉSTICA'? Cuando papá maltrata a mamá —o viceversa—, los hijos se ven atrapados en un infierno. Y en muchos casos, la violencia se 'transmite'. Pasan los años, y ese niño a veces llega a convertirse en un adulto maltratador; a veces, en un adulto maltratado. La historia se repite.
Hoy se sabe que muchos maltratadores fueron víctimas o testigos de malos tratos en su infancia —hace sólo unos días fue detenido por agredir presuntamente a su pareja el hijo de Ana Orantes, la mujer que en 1997 fue quemada viva por su ex marido, y cuyo caso sensibilizó al Gobierno para reformar el Código Penal en materia de violencia doméstica—. No hay estadísticas oficiales al respecto, pero los psicólogos descubren en sus consultas que muchos de los hombres y mujeres que ejercen la violencia —física o psíquica— sobre sus parejas repiten roles aprendidos. Concretamente, uno de cada tres es el dato que ha extraído Enrique Echeburúa, catedrático de Psicología Clínica de la Universidad del País Vasco, de su experiencia en terapias con unos 150 maltratadores. Y el problema afecta también a las víctimas: de las más de 3.000 mujeres maltratadas que ha atendido el equipo de Echeburúa desde 1995, una de cada seis sufrió o presenció situaciones de violencia doméstica en su niñez.
«Un hogar en el que hay maltrato no es el entorno afectuoso que se necesita para la salud mental de un niño», cuenta Jorge Castelló, psicólogo y experto en dependencia emocional. «La agresividad y el miedo vividos en la infancia pasan factura y quedan fuertemente arraigados en su personalidad». El ambiente familiar que rodea a un niño que crece entre la violencia del agresor y el sufrimiento y la baja autoestima del agredido puede provocar lo que los psicólogos llaman «desvinculación afectiva»: se pierden sentimientos positivos hacia los demás y el individuo se centra en sí mismo. «Los lazos emocionales que todo ser humano tiende por naturaleza a desplegar no se consolidan y se retraen, conformándose sujetos con pobre empatía, nula capacidad de compasión, alto grado de agresividad, resentimiento acumulado…», explica Castelló.
«El aprendizaje social no sólo depende de lo que lo ocurre a uno mismo; también se produce por una observación de los demás», añade Castelló. Y una de las cosas que se aprende, según destaca Echeburúa, es que «con la violencia se obtiene un claro 'beneficio': el agresor termina saliéndose con la suya». En la edad adulta, el recurso a la violencia denota la incapacidad de resolver un problema por otras vías.
Una familia en la que existe maltrato es una familia de riesgo. Y los niños son los más vulnerables. Psicólogos, pediatras y asistentes sociales coinciden en destacar que no existen programas específicos para el «seguimiento» de estos niños. Sí existen programas para atender a menores que sufren directamente maltrato físico o abuso sexual. Pero «el trabajo con niños 'testigos' se realiza dentro del trabajo que se realiza con la madre, a quien se la orienta sobre cómo relacionarse con sus hijos o educarles. «Se echan en falta intervenciones específicas de índole terapéutica», señala Raquel Benedito, psicóloga especializada en menores, «ya que el trabajo que se suele llevar a cabo en dichos programas es más bien lúdico y educativo (talleres, actividades extra escolares, etc.)». Además, tampoco es fácil detectar muchos de los casos, ya que muchas mujeres no denuncian ni si quiera su propio maltrato. «E incluso cuando el caso se detecta, no se puede criminalizar a un niño por una experiencia vivida en la infancia», afirma Echeburúa.
Sin embargo, sí se puede estar atento a determinados signos de alerta: cuando el niño tiene antecedentes de conductas violentas; cuando en el colegio se muestra agresivo o terriblemente inhibido; cuando en la adolescencia hay un consumo abusivo de alcohol o drogas; cuando hay impulsividad, negativismo, rebeldía, respuestas emocionales exageradas, retraso en el desarrollo, fracaso escolar… Pediatras, médicos de atención primaria e incluso profesores —el colegio es el lugar donde los niños pasan más tiempo— serían piezas clave a la hora de detectar y hacer un seguimiento de esos casos y poder determinar si es necesaria o no la intervención de un psicólogo con carácter preventivo.
SONIA APARICIO
Fuente: Violencia Doméstica
miércoles 27 de agosto de 2008
Salud Activa y dePSICOTERAPIAS.com anuncian la realización de la tercera jornada pre-congreso: “Las complejas máscaras del abusador”
tercera jornada pre-congreso: “Las complejas máscaras del abusador”
Sábado 8 de noviembre de 2008, en el Teatro Astral.
Salud Activa -la ONG dedicada a luchar contra la violencia, el maltrato y el abuso- y dePSICOTERAPIAS.com -el primer portal de contenidos en psicoterapias de Latinoamérica- anuncian la realización de la tercera jornada bajo el título “Las complejas máscaras del abusador”, el 8 de noviembre en el Teatro Astral (Av. Corrientes 1639).
La actividad estará estructurada bajo dos conferencias centrales a cargo de la Dra. Eva Giberti y la Lic. Irene Intebi; y tres paneles de debate a cargo de distinguidos profesionales en los que se discutirán el tratamiento de los medios de comunicación, el rol de las organizaciones sociales en la lucha contra el abuso y la labor judicial al respecto.
Los objetivos en los que la Jornada estará centrada son:
- Visibilizar aún más la problemática.
- Articular las experiencias.
- Enriquecer las miradas.
- Mejorar las prácticas.
Tal como ocurrió en oportunidades anteriores, esta jornada servirá de preparación para el II Congreso Internacional Violencia, Maltrato y Abuso, que se desarrollará en noviembre de 2009.
- Para mayor información:
www.jornadaabuso.com
info@jornadaabuso.com
(+54 11) 4372.5798
Sábado 8 de noviembre de 2008, en el Teatro Astral.
Salud Activa -la ONG dedicada a luchar contra la violencia, el maltrato y el abuso- y dePSICOTERAPIAS.com -el primer portal de contenidos en psicoterapias de Latinoamérica- anuncian la realización de la tercera jornada bajo el título “Las complejas máscaras del abusador”, el 8 de noviembre en el Teatro Astral (Av. Corrientes 1639).
La actividad estará estructurada bajo dos conferencias centrales a cargo de la Dra. Eva Giberti y la Lic. Irene Intebi; y tres paneles de debate a cargo de distinguidos profesionales en los que se discutirán el tratamiento de los medios de comunicación, el rol de las organizaciones sociales en la lucha contra el abuso y la labor judicial al respecto.
Los objetivos en los que la Jornada estará centrada son:
- Visibilizar aún más la problemática.
- Articular las experiencias.
- Enriquecer las miradas.
- Mejorar las prácticas.
Tal como ocurrió en oportunidades anteriores, esta jornada servirá de preparación para el II Congreso Internacional Violencia, Maltrato y Abuso, que se desarrollará en noviembre de 2009.
- Para mayor información:
www.jornadaabuso.com
info@jornadaabuso.com
(+54 11) 4372.5798
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INVITACIONES- EVENTOS CONTRA LA VIOLENCIA
lunes 11 de agosto de 2008
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